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domingo, 2 de noviembre de 2014

Bizcocho especiado de calabaza marroquí.

Habiendo pasado ya el furor calabazero de la noche de los difuntos subo una receta que he hecho casi por obligación, ya que mi casa está llena de botes de compota de calabaza que hemos tenido que hacer porque los vecinos marroquíes de mi pueblo les dieron a mis padres - en muestra de agradecimiento - un montón de calabazas de 4 kg de media y claro... tanta calabaza no comemos. Así, mi madre empezó a hacer mermeladas y compotas de calabaza, por lo que nos sale la calabaza por las orejas.


Bien, que teniendo tanta calabaza, y además inspirándome en esta receta de magdalenas de manzana con especias de Alma Obregón, me dije: Marina, haz un bizcocho de calabaza, a ver que tal. Sin tener demasiada fe en lo que estaba haciendo, salió un bizcocho ES-PEC-TA-CU-LAR. Las magdalenas ya las había hecho, y salieron riquísimas - así que probad a hacerlas, veréis.


Vamos a lo que importa, nuestra receta. Necesitaremos:

  • 160 gr de harina
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de levadura química  
  • una pizca de sal
  • canela en rama
  • nuez mozcada
  • clavo de olor
  • 60 ml de aceite de oliva
  • 2 huevos
  • 180 ml de puré de calabaza
  • un puñado hermoso de almendras
  • 80 gr de azúcar moreno
  • 20 gr de azúcar blanquilla

Y procedemos así:

  1. Precalentamos el horno a 180 ºC.
  2. Ponemos las especias en una picadora y las reducimos a polvo. Yo utilizo un molinillo de café eléctrico que les regalaron a mis padres cuando se casaron - de eso hace ya 30 años...
  3. Mezclamos el aceite con el azúcar y  batimos bien. Agregamos los huevos, uno a uno hasta que estén incorporados, y seguidamente la compota de calabaza.
  4. Ayudándonos de un tamiz, colador fino... incorporamos los ingredientes secos - harina, levadura y bicarbonato, sal - y las especias, removiendo suavemente con una espátula hasta que esté todo integrado.
  5. Picamos las almendras - lo hago con el mismo molinillo - y las incorporamos a nuestra masa.
  6. Forramos un molde circular desmontable con papel de horno - sólo la base - y echamos la masa. Lo metemos en el horno entre 15 y 20 minutos, o hasta que pinchemos con un palillo y nos salga totalmente limpio.
  7. Lo dejamos enfriar en una rejilla y cuando esté templado lo espolvoreamos con azúcar glas.

Ya tenemos nuestro bizcocho delicioso y brutal, que está más bueno como van pasando los días. Sin ningún tipo de cuidado a la hora de conservarlo, dura seguro 3 días suave y esponjoso y jugoso - no sé qué pasaría después... se terminó antes...







Consideraciones - no intempestivas - a tener en cuenta: 

  • puede que parezca que hay poco azúcar, pero a mí no me gustan las cosas demasiado dulces. La compota ya lleva un poco de azúcar, y el que le echamos por encima acaba de endulzar el bizcocho. Si lo queréis más dulce, podéis poner un poco más.